La palabra, en ingles, “workaholic” define a aquellos trabajadores que, de forma gradual, van perdiendo estabilidad emocional y se convierten en adictos al control y al poder, en un intento por lograr el éxito. Es adicto al trabajo aquella persona que, literalmente, ha hecho de él el centro de su vida, de manera que el trabajo ocupa un papel preponderante que resta importancia a familia, vida social y ocio.
Si conocen a Thompson seguramente lo han identificado con estas palabras, el ha llegado a administrar innumerables páginas al mismo tiempo. Varios fotologs, varios blogs, preocupándose seriamente por su estética y diseño. Se pasa hasta altas horas de la noche diseñando logos y demás cosas inútiles, desarrollando una radio sin descanso, realizando un Sistema Operativo y demas rarezas.
Como su jefe y como considero su capacidad invaluable he decidido ponerlo en tratamiento, porque según numerosos estudios los efectos de esta adicción son : el karoshi o muerte súbita en el escritorio por causas de hemorragia cerebral o una insuficiencia respiratoria o cardíaca sobrevenida por un exceso de fatiga que produce hipertensión.
Por esto les pido que si se lo cruzan no le pidan tareas, aviones, maldades ni nada, y no lo busquen a la tarde porque se va a encontrar en el Centro de Rehabilitación para Alcohólicos, Drogadictos y demás Adicciones (CRADA), sito en Melchor Romero. Pueden llevarle flores pero traten de que no se ponga a hacer de jardinero.


